
A veces no sabemos lo que está viviendo la persona que tenemos al lado.
Puede estar en una fiesta, rodeada de gente, sonriendo, bailando… y aun así sentirse completamente sola.
Por eso este mes queremos rescatar algo tan simple como acercarnos, preguntar cómo está el otro, invitarlo a compartir un momento y hacerle saber que no tiene que atravesar todo solo.
“Si estás solo, vení a bailar con nosotros”.
Puede parecer una frase sencilla. Pero para alguien que está pasando un momento difícil, sentirse visto, escuchado y acompañado puede significar muchísimo.
Este mes amarillo, hablemos. Escuchemos. Estemos más atentos a quienes tenemos cerca.
Porque a veces un pequeño gesto puede abrir una puerta.
Y si vos estás pasando por algo difícil, buscá a alguien de confianza y hablá. No tenés que llevarlo solo.